Jul03

Relato 16

Para una mujer de mi edad, cuarenta y dos años, la vida puede parecer pesada, demasiado. Pero si además, a todo eso le sumamos que padezco agorafobia, la vida no es sólo pesada, es además estremecedora. Me dan pánico los espacios abiertos, tanto que a veces tengo ataques de pánico antes de salir. No puedo salir de casa. En realidad, nunca he podido salir de casa, y eso es frustrante para una niña, que ve como los demás juegan con sus...

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Jun18

Relato 14

Yoshio caminaba solo bajo la inerte mirada de una luna de agosto que amenazaba con sus grandes cuencas, tal si fuera un cráneo. Iba canturreando alguna canción infantil pero, del miedo que arrastraba, no se le entendía la mitad. Siguió el largo camino que iba desde su casa al lado de los arrozales hasta el cementerio de Nakashima, lugar que llevaba abandonado desde que dejaron de enterrar cuerpos después de la última guerra. Yoshio no...

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May29

Relato 13

Otro día de duro trabajo en la oficina. Otro día que comienza, pero que ya comienza mal. La escalera está precintada, y no me queda más remedio que subir hasta el piso ochenta y uno en ascensor. No me gustan los ascensores, parecen cajas de zapatos que contienen gusanos. Los gusanos son las personas. No es que odie los ascensores, en realidad les tengo pánico desde que era un renacuajo, y eso ya no se puede curar. Tampoco lo he...

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Abr08

Relato 12

Veamos… Estoy aquí. ¿Qué es aquí? Lo que no es allí, supongo. Espero. Sí, espero. ¿Qué espero?, os preguntaréis. Espero porque tengo paciencia, y tener paciencia es una virtud. No todo el mundo la tiene, y muchos no saben ni lo que es, verdad. Bien, espero y estoy aquí, en una habitación sin ventanas, con dos jarrones horribles y solo, completamente solo. Estoy sentado en una incómoda “butaca” (si es que se le puede llamar...

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Mar03

Relato 11

Aquí estoy otra vez, y esta vez ante una escalera. Nunca he subido una escalera. Nunca he tenido que subir una escalera, porque nunca me lo han permitido. Realmente, no sé qu´r pasará en el momento que comience a subirla, y eso me inquieta. Estoy nervioso, sí, lo reconozco. Por primera vez en mi vida voy a subir una escalera que parece que no se ve donde termina, no tiene fin. No sé por qué, pero la verdad es que me tiemblan las...

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