Jun12

Buenos y ardientes días

Esta mañana me he levantando suspirando por el orgasmo que me debía mi hombre desde el domingo. Cosas que pasan tras una gran fiesta. Después de hacer el amor como salvajes, a pesar de disfrutar hasta casi morir de placer sexual y arder de amor, no pude llegar a correrme y le dije, ya hecha polvo: —Me debes una… —Te la debo —respondió él exhausto y guiñándome un ojo. Hoy, lunes, aprovechando que los dos tenemos el día libre, he dejado...

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Nov05

Matarme para luego resucitarme

Me estoy volviendo adicta a nuestras conversaciones hasta las tantas. Esas en las que ni siquiera miras el reloj, por miedo a darte cuenta de que llevas horas siendo incapaz de pensar en otra cosa, que no sean tus piernas rodeando su cuello. Siguen siendo igual de sutiles. Pero es que la sutileza en nuestro lenguaje siempre ha sido inexistente. Quizá palabras con cautela, para dar pie al otro a arriesgarse a decir lo que en realidad...

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Sep29

Fuego del desconocido

Ruido, luces nocturnas, farolas encendidas, carteles publicitarios, la débil luz de estrellas lejanas, una inmensa luna que de vez en cuando se deja ver entre las nubes purpúreas de un cielo oscuro… Calles húmedas, el estrambótico ajetreo del tráfico, los semáforos cambiando lenta y paulatinamente. Tres de la mañana. Una joven descalza dibuja eses deformes por la acera en plena ciudad, con los tacones en la mano. Un vestido negro de...

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Jul15

DOMINGOS: del placer, el amor, la lealtad, y el camino

−Señor agente, soy un saco de errores pero le aseguro que éste no lo he cometido… −Me alegro por usted, pero haga el favor de soplar, no tengo todo el día. −Su incredulidad me hiere, su frialdad me apena… ¿Cómo podría convencerle de que no miento, de que…? −Sople y convénzame, no me haga perder más tiempo… ni la paciencia.   Y sólo forcé un poco más la tolerancia del guardia civil, y luego soplé, y di 0,0, y pude continuar...

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Dic29

.Hiedra y Selva.

[..Selva..]   «Las ocho de la mañana, ni un minuto más ni un minuto menos», ésas fueron las palabras de la abogada de su futuro exmarido, «ni un minuto más ni un minuto menos». Habría llegado a esa hora si no fuese porque está atascada desde hace más de media hora en la avenida principal. Llega tarde a la cita, y según le han comentado, Hiedra es una mujer muy estricta con el tiempo, detesta esperar a sus clientes, ya que lo considera...

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