Jul26

Síndrome Diógenes Neuronal

Ayer fui a mi doctora de cabecera. Bueno, no es que fuese por ir, es que al cabo de dos meses de solicitarla, me tocó cita con ella. Dos meses son el tiempo suficiente como para que ya no dé importancia a según qué cosas y otras, tan recientes como inesperadas,  sean mi único foco de atención. O mejor dicho… la causa de mis desfocos de atención. La Dra. Luna es una chica maja y simpática, con el pelo muy rizado y de color cobrizo; y...

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Mar13

Mi lado de la cama.

¡Mierda, otra vez soñando! Despierto y en mi lado de la cama hay un alma que llora desconsolada, parece una mujer. Tiene un hueco enorme en el centro de su tórax, como si alguien hubiera robado el corazón que albergaba.  Al otro lado de la cama, nada, vacío. ¿Vacío? Sonrío y pienso que todo ha acabado, pero de repente me quedo dormida y apareces al otro lado de la cama. Toco mi pecho y ahí lo tengo, el corazón en su sitio, intacto,...

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Feb25

Sopa de garbanzos para comer.

—Estoy hasta las narices del temita catalán —dice el padre. El telediario recita su mantra habitual, un sesgado conjunto de noticias que han visto la luz hace seis horas en las redes sociales, pero ni una palabra sobre la cruda situación de los mineros en la zona del Bierzo. Terremoto en Pakistán; ocho mil quinientos desaparecidos. Roce de cucharas contra el plato, sonido acuoso y sorbos; sopa de garbanzos para comer. —Hay un meme...

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Dic20

¿Dónde van las personas cuando desaparecen de nuestras vidas?

Llevábamos 721 días de citas, cenas, pelis, mantas, risas, cervezas… Vamos, lo de siempre. Entonces llegaron los pretextos, las malas contestaciones, los whatsapp a deshora, las llamadas sin batería. Empecé a pensar en esa tontería de que un puente no se sostiene solo de un lado, que en el amor uno quiere y el otro se deja querer. Se cumplió esa predicción constante de chica quiere a chico pero chico no quiere a chica. Vamos, lo...

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Nov15

Me gustaba

Una vez conocí a un hombre que me gustaba tanto que dejé que me sacara los ojos. La primera vez que lo vi me miró con cara de cuervo hambriento y me hizo sentir la protagonista que camina a ciegas para ser devorada. Y me encantaba. Me gustaba cuando me besaba y sentía como las mariposas me desgarraban las tripas. Me gustaba cómo sus manos me estrangulaban y me dejaban sin respiración cada vez que me acariciaba. Me gustaba cuando me...

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