Abr09

Fuera de lugar

Ella era la calle más bonita de todas las ruinas que se habían formado a su alrededor, el pájaro que se fabricó su propia jaula y tenía la llave para ser libre o arrestarse. Ella era todo el rock de los antros de mala muerte, las miradas de los borrachos a su copa, el deseo sin cumplir de las estrellas que se fugan, la meretriz de sus propias manos, de su ansiada piel. Se sumergía en sueños de varias horas. Le costaba cerrar los ojos,...

Leer más
Mar06

Despertares

Tengo tanto que decir que no me sale nada. Mis dedos escriben más rápido que mi voz, se hacen un nudo junto al resto de las palabras, las noches se han vuelto parlantes y ahora bailan descalzas y de puntillas cualquier rock and roll. Cada vez me huele más a primavera, el cielo ha cambiado de tono, los días se han dejado crecer el pelo para que vuele al unísono con las flores que piden tregua para no ser deshojadas. Qué dañino es el...

Leer más
Feb12

Ha sido un placer

Me he despertado cruzando cables en mi cabeza, esta mañana era ayer, lo sé por el tiempo en que tardé en llegar tan tarde como de costumbre. He conocido un rayo de luz de luna, ya sé, la luna no tiene brillo propio o al menos eso cree ella. Pero el brillo se lo dan unos ojos que saben de oscuridad y belleza más que de ciencia. El otro día caí en la cuenta de que nunca he sabido resolver, tropecé conmigo y me oculté en ti. Trepé por tu...

Leer más
Ene14

Cartas de amor desde el manicomio del alma

Estoy pensando en letra alta, una callada muda que grita, una zorra sin cama, sin lapicero, con el bolígrafo acabado y la papelera llena de ti. Hay noches como ésta y noches como tú, hoy me ha tocado una de ellas, me ha tocado y me he corrido. He olvidado quién soy, lo sé, me he perdido, he querido… Te he querido sin querer. Me he escondido en mi poesía para negarme la verdad, he mentido, lo sé, te duele, nos duele. Ayer vi la...

Leer más
Dic29

Apareciste y tornaste sangre en café

Apareciste de la nada, exigiéndolo todo. Apareciste a medio anochecer con tus juegos de azar, tus cuerdas en mi piel, tus manos sujetando bien mi cuello… Me tiré de cabeza a esa luna tan caliente, tan ardiente, tan fuera de lugar. Tu locura era mi estación preferida y yo decidí follármela, me dejé llevar por el rastro de tu piel desnuda, se me hizo la espera eterna entre tragos de saliva y camisas de fuerza. Apareciste y con las...

Leer más