Oct02

Cucarachas de soledad

  Cuando otros ojos tristes no son suficientes para aliviarme y mis pies caminan sin ganas de vuelta al silencio de mi casa la soledad lo llena todo sale de las alcantarillas de los bares nocturnos de los cuerpos anestesiados y de mis manos que lejos de amar huyen de su carne transformándose en patas que se mueven con su odio renovado y su olor a herida vieja esta noche no son rápidas porque llueve.   Me escondo en mis...

Leer más
Jun05

La estrella que soñó con ser una flor

Había una vez una estrellita chiquitita llamada Fa. Ella vivía en una galaxia enorme, paralela a las demás, y dedicaba su tiempo a observar al resto de estrellas. Veía que todas ellas eran el centro de algo y de igual forma eran muy importantes. Por supuesto, Fa no olvidaba su propia importancia, pues un planeta dependía de ella. Este planeta danzarín tenía dos preciosos anillos de asteroides, ambos dorados, y una luna y media lo...

Leer más
Feb28

Sobrevivir es como besar a una muerte estúpida (Sobrevivientes) – Un microrrelato de Poetanocturno

Son las ocho de la mañana cuando suena la alarma de mi móvil. La apago con los ojos cerrados pero no desaparece y a los cinco minutos vuelve a sonar, otro día más, pienso para mis adentros, con la cabeza adormilada y mi cuerpo como el de un zombi hambriento voy a la cocina a preparar el desayuno. En la radio suena Juanito Alimaña: «La calle es una selva de cemento…». Voy andando a la universidad porque me gusta pasear, observar...

Leer más
Feb26

El blues de medianoche (Sobrevivientes) – Un microrrelato de Ártico

Otro día más. Medianoche y el espejo no te ve, y tus ojos no te ven, y tu alma, tu alma hace ya tiempo que ni siquiera está cerca. La mirada enrojecida, la barba mal afeitada y el olor a tabaco impregnando una piel ya castigada por el paso lento del tiempo. Otro día más. Un vaso lleno, una botella casi vacía, y música lejana entrando por la ventana. Los cigarros a medias, las lágrimas ya secas en el dorso de la mano, y ella lejos....

Leer más
Feb25

Fue bonito mientras se hundía (Sobrevivientes) – Un microrrelato de Bea Palo

Ahí iba yo, tratando de huir calle abajo. No llevaba más que un vestido blanco y el peso del vacío provocado por los kilómetros de agua que no cruzábamos por no nadar hacia la orilla del otro. Tal vez por miedo a ahogarnos, nosotros, que estábamos locos. Tal vez porque éramos conscientes de que cada uno en su orilla era donde debíamos estar. O tal vez porque sabíamos que el nadar durante horas contra la corriente a daño hecho podía...

Leer más