Ago24

Sin conclusiones

En Cartearte escribimos cartas y mensajes de amor por encargo. Ésta la hicimos para un chico que hacía una retrospectiva sobre lo que un amor representó.. y seguía representando para él. Y pensar que alguna vez fui todo atenciones para ti… He pensado en el motivo por el cual nuestras vidas se cruzaron, en la moraleja, en el valor agregado, y no doy con las conclusiones. Pienso que eso lo arrojará el tiempo, más adelante, aunque ya ha...

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Jul24

Oda a un pensamiento

La variabilidad de mi mundo, la voz, el vehículo de mi pensamiento, reflexión de vida, amarga apatía. Sombras de luces, el fuego oscuro de tu silueta ciega la esencia de mi ausencia. Abre los ojos, mírame, admira como camino entre la maleza y tus espinas. No tengas miedo, mis pasos solo evocan la euforia que atravieso. Siéntelo, escucha mi aliento, solo sonido, la melodía que profesa miedo sino temeridad. No es irrealidad, es la...

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Abr09

Lágrimas de una noche de verano

Suena una música demasiado triste como para describirla bien, es de esas melodías delicadas que se acarician por el arco de un violín más que usado por manos expertas. Suena tan nítida, tan perfecta, tan profundamente melancólica que en tu cabeza se dibujan los dedos del músico pisando las cuerdas para sacar las notas afinadas correctamente. Suena una música demasiado triste y él recuerda, recuerda tiempos mejores que ya no vuelven,...

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Ene27

Otro estúpido poema sobre el metro

La estación de metro. Ella, con su pequeñez, sus camisetas y sus pulseras. Eterna mirada al andén y un andar desconfiado. El cuaderno, en ristre. El boli, a punto de explotar en el bolsillo. Se para. Se sienta. Abre el cuaderno por la esquina doblada y desenfunda el boli. Es uno de ésos de tinta líquida, de los que se deslizan suaves sobre el papel y tienes que esperar a que se seque para no emborronarte la vida de azul. O negro. Ella...

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Ene19

Infección 45

¿Qué es una casualidad cuando el olvido es una obligación? Vivo para atrás soñando un adelante. Para lo único que no miro atrás es para cruzar las vías,  porque no sé si mi destino es rojo, verde, o amarillo; es decir, si me quedo avanzo o me detengo. (Desde que no estás, te juro que no sé adónde ir). Miro con las ganas de no mirar más tengo el cansancio gastado y forrado de una esperanza que ya no espera. Es un deliciosa ventaja que...

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