Abr30

El tiovivo

Le aterrorizaban los tiovivos desde la infancia. Todo tenía que ver con la pérdida de su primer amor frustrado. Un compañero de colegio se había enamorado de ella a los seis años. Era un amor infantil y suave con risas sinceras, promesas de bicicletas, canicas compartidas y pensamientos de algodón rosa de feria. Es decir, un amor que nunca se volvería a repetir. Ella se llamaba Luisa y sentía que su nombre era demasiado grande para...

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Abr21

El zapatero victoriano

Entramos hoy en el año mil novecientos pero no hay ninguna diferencia. He celebrado esta noche con mi familia y he vuelto a mi taller para seguir trabajando en el encargo de ayer. Así que corto el satén rosa a la medida del pequeño pie de una joven de diecisiete años. Quizás moriría del amor más grande que nunca existió. Quizás su corazón no estaba preparado para albergar todas las tormentas necesarias para vivir. Quizás en el más...

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Mar29

Mi mejor amigo

Tengo al fantasma de un gnomo viviendo en mi piso de alquiler. Nos hemos hecho amigos. En realidad es el primer amigo que tengo desde que me mudé a esta ciudad. Lo descubrí un día detrás de una lata de atún. Estaba allí comiéndose una de mis galletas de avena y naranja en secreto. Le dije que siguiera comiendo sin problemas, que sólo iba a coger una lata de guisantes. Nos caímos bien al instante y a pesar de la diferencia de tamaño...

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Mar17

La isla

De acuerdo a la definición establecida por los expertos, para que una isla sea una isla debe estar rodeada de agua los 365 días del año y tener al menos un árbol. El concepto es extremadamente arbitrario y me trajo problemas a la hora de ejecutar mi sueño insular. Mi sueño en esos momentos era ella, y a ella le quería fabricar una isla con el fin de vivir allí juntos para siempre de acuerdo a nuestro gobierno y leyes. Porque en...

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Jun24

Andando las calles

La abrupta detención del bus me hizo tambalear entre los asientos al tiempo en que improperios me invadían el vocablo mentalmente por la mala conducción del chófer. Sin haber recuperado aún el equilibrio, de súbito un «disculpe, señor» parece llenar el mundo con la paz que sólo ha de transmitir la voz de los ángeles más bellos. Aparece frente a mis ojos, como un rayo de luz que sesga la noche, la silueta de una pierna envuelta en un...

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