Deseos de cosas imposibles

Deseos de cosas imposibles

Escrito por Beapalo el 15 septiembre, 2016

Beapalo

54 publicaciones

Dicen que las personas que llegan a nuestras vidas son quienes hacen que seamos quién somos. Algunas personas llegan para darnos amor, para mostrarnos lugares secretos, para contarnos algo que no sabíamos. Con ellos descubrimos canciones que no conocíamos, sentimientos que no esperábamos. Nos llevan de viaje, nos aficionan a la bici, al gimnasio, a leer, al cine. Otras nos traen dolores de cabeza, llantos, preocupación, dolor.

Mis favoritas son las personas que nos transmiten alegría, paz, serenidad. Las que quieren crecer y siempre están cantando y sonriendo y nos embriagan de positivismo y ganas de comernos el mundo. Las que hacen bromas y las que dicen, “ve a donde quieras ir y que nada ni nadie te pare”, y te quitan el miedo y los malos pensamientos.

¿Nunca lo habíais pensando? Deberíamos agradecérselo a todas y cada una de las personas que alguna vez han sido amigos o amantes, por curtirnos, por enseñarnos.

También me gustan mucho las que me hacen daño, las que cogen mi corazón y lo tiran a una alcantarilla, las que me exprimen y me oprimen y no me dejan respirar. Me gustan, ¡qué le voy a hacer! Porque cuando lo supero me hacen fuerte, me hacen sentir grande, invencible. Me inspiran…

Me acuerdo de aquella vez, tenía 15 años. El chico que me gustaba me dijo “eres más fea que un cardo borriquero”, en aquel momento pensé que iba a morir. Sentí un disparo a sangre fría y dagas atravesando los ventrículos de mi corazón. — Vale, lo reconozco, es un poco dramático pero estoy inspirada.

La última vez que me rompieron el corazón, como toda bonita historia, acabó en domingo, ¡me encantan los domingos!
Me dijo:
— Me gustas, pero.
Y ya saben que lo que va delante del “pero” no tiene valor. Podría ser, pero… Me encantaría, pero…

¡Qué domingo más triste! ¡Y qué lumes! Con M de mierda, porque es lo que fue.
El dolor siempre es el mismo; pero aunque duela ya no me mata. No sé si es por la capacidad que tiene el cuerpo humano a la adaptación del dolor, si es que cada vez soy más vieja y más pelleja, o si es que ya me lo esperaba.

El pasado 31 de Diciembre pedí un deseo: que lo mejor que me pase, se quede. De momento las cosas llegan, pero no se quedan.

Habrá que esperar…

Publicaciones relacionadas

Beapalo

54 publicaciones

Ni escribo todo lo que me pasa, ni me pasa todo lo que escribo.

Comparte esta publicación en

Comentarios

Be the First to Comment!

Recibir notificaciones de
avatar

wpDiscuz