Muerte 4

Muerte 4

Escrito por Almudena Ramírez García el 18 mayo, 2016

Almudena Ramírez García

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Era un día caluroso en Kailua,Honolulu,Hawai,Estados Unidos.Era un día perfecto para ir a coger unas olas.Nos juntamos mi mejor amiga,su hermano y yo a las afueras de la ciudad para ir a la playa de Lanikai.

Enseguida cuando llegamos nos metimos con las tablas.Después de unas cuantas olas,mi mejor amiga y yo nos dimos cuenta que su hermano había desaparecido de nuestra vista.Lo buscamos frenéticas hasta que encontramos una tabla a unos cuantos metros de nosotras.

Fuimos nadando lo más rápido que podíamos,pero a unos metros nos paramos.La escena que había allí era tan sangrienta.

La tabla estaba casi partida por la mitad,por encima estaba toda llena de sangre y al rededor de la tabla también había mucha.

Nos pusimos a mirar por los alrededores,pero no vimos ninguna señal de que el hermano de mi mejor amiga estuviera vivo,lo que si vimos fue una gran aleta de color gris azulado que venia directa a nosotras.

Nadando lo más deprisa que podíamos intentamos llegar a la orilla,pero estaba a unos cuantos metros.Después de unos minutos nadando contra corriente,oí un grito que procedía de detrás de mi.Me di la vuelta,pero no tendría que haberlo hecho.En ese mismo momento que me gire,un gran tiburón blanco se tiro sobre ella cogiéndola de el abdomen y llevándosela debajo del agua.Se podían oir sus gritos que venían de debajo.

Me repuse lo más rápido que pude y seguí nadando hasta un arrecife de coral. Allí el agua me venia por los tobillos, así que el tiburón no podía atraparme.

Me di la vuelta y vi que no solo había un tiburón , sino cinco. No se porque no me puse nerviosa, pero supe en ese momento que mi hora había llegado. No había forma de escapar de allí. La orilla estaba ha veinte metros y si intentara llegar, no llegaría ni a un cuarto de la trayectoria.

En ese momento lo asumí y intente, por lo menos, intentarlo, pero a los dos minutos de tocar el agua sentí un gran dolor en unos de mis brazos. Mire y ya no había brazo, sino una gran boca con miles de dientes que me cogía del costado y me arrastraba hacia las profundidades.

En ese momento supe que estaría en paz, por que moriría en mi precioso océano y el sería mi tumba.

Almudena Ramírez García

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Por amor a las letras. Escritora de Wattpad https://www.wattpad.com/user/alragar1999

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