1×08. Canicas húmedas

1×08. Canicas húmedas

Escrito por Asier T. el 3 mayo, 2016

Asier T.

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#ElDíaEnQueConocíTwitter quiere agradecerte el apoyo recibido; a ti lector: gracias. Sin ti esto no sería posible. Habla de este proyecto a tus amigos, vecinos y contactos. Esta película es por y para vosotros. Pronto, en cuanto El Director de Cine mueva unos hilos y Xoxanna acabe sus clases de interpretación, comenzará a rodarse y se estrenará en vuestras (las mejores) pantallas.

Créditos de apertura de la serie El Día en que Conocí Twitter…

 

1×08 

Canicas húmedas

INTRODUCCIÓN

Hola. Te hablo a ti porque no puedo hacerlo con nadie más. Tengo que contarte algo.

Ahorrémonos las presentaciones, por favor. Las odio. Vayamos al grano. 

Me encantan los aguacates. Muchos dicen que no saben a nada, pero lo primero que hacen cuando entran a un restaurante mexicano es pedir guacamole. 

La gente es imbécil. Afortunadamente la sociedad respeta mi opinión y me regala el placer de permanecer en un segundo plano. 

Soy invisible para las personas; es como tener un super poder. Puede que me cruce contigo todos los días, pero tú irás a lo tuyo y yo a lo mío; así que todo arreglado. No le des más vueltas, no te atrevas.  

Cuando era más joven me gustaba pasear solo y observar a la gente. Me sentaba en un banco y dejaba la vida correr, como cuando te vas a servir un vaso de agua en verano y abres el grifo y haces que mane para que salga más fresca. Había tantas cosas que no entendía… Por eso abría el grifo y me sentaba en un banco a observar. Era la única forma de verlo todo claro. 

Muchos de vosotros pensáis que vivir es tener objetivos, hacer muchas cosas, conseguirlo todo, tener éxito y dinero, conocer a cuanta más gente mejor… Como si pensaseis que, de algún modo, vuestra mera presencia en el mundo no fuese suficiente para dejar mella en él. En el fondo tenéis razón; no es suficiente, pero de poco os servirá ser populares o famosos, escribir un libro o hacer una película. Tener miles de seguidores en las redes sociales sólo os acarreará problemas, sobre todo si os topáis con alguien como yo. Si queréis dejar huella, tenéis que hacer algo grande.

Hay algo que sí me importa y que me enfada mucho: la injusticia. Es la cara más visible del demonio en un mundo que Dios creó con su esfuerzo desinteresado. Por eso creo que los que la fomentan y se aprovechan de ella no merecen vivir. 

He tomado una decisión y te la cuento a ti porque no se la puedo contar a nadie más. Voy a matar a tres personas que llevan toda su vida aprovechándose de las injusticias, pero antes voy a hacer que sufran un poco. Voy a llevarles al límite, voy a hacer que se destruyan a sí mismos. De esa forma sólo tendré que quitar un ladrillo de la base para que todo el edificio se derrumbe y, dicho sea de paso, divertirme como nunca durante el proceso. 

Son gente muy simple. Unos pobres diablos que se creen semi dioses porque un puñado de catetos les cree diferentes al resto. No me des las gracias, no hace falta. No busco reconocimiento. Sólo justicia. Son una lacra social, un producto de esta sociedad enferma que venera la fama por encima de todo. El mundo será un lugar mejor sin ellos.

 

CANICAS HÚMEDAS.

–¿No te das cuenta, Xoxanna? ¿En serio que no te das cuenta? –pregunto desde la desesperación. Ella pone esa cara de adolescente a la que le han pillado con porros en casa y que sólo quiere que la dejen en paz. Es un gesto nuevo, adquirido estos últimos días y que me revienta–¡No eres la misma!

–¿A qué coño te refieres con que no parezco puto la misma? Estoy harta de que me digas siempre lo mismo, parece que no tienes otro argumento estos días. No eres la misma, Xoxanna, has cambiado, ¿qué te pasaaaaa? –se burla, me duele– ¿Y tú qué, eh? Aquí todo el puto día encerrado bebiendo y escribiendo cosas que luego no entregas…

–No entrego las cosas que escribo porque el puto Director de Cine está desaparecido desde lo del vídeo de su hija, Xoxanna. Filtraron un vídeo de su hijita menor de edad mamándosela a dos tipos a la vez. Es un personaje público, ¿te lo imaginas? No, claro, qué hostias vas a imaginar si sólo sabes pensar en ti. Además… ¿Qué coño piensas que es esto, trabajos de la universidad que se mandan por correo al buzón de tu tutor a las once de la noche? Tengo que mantener contacto con gente que sólo piensa en sí misma y que cree que los demás han nacido para lamerles el culo, ¿sabes lo que es eso? ¿Crees que lo que escribo se puede publicar en Facebook o en Twitter? No se puede hablar de ello ni por el puto teléfono, Xoxanna.

–¡Pero quién coño te crees! ¿De pronto eres agente doble de la CIA?

–¡Quién coño te crees tú! Diva de mierda, te estás volviendo como ellos, te rodeas de silencio y misterio para que tu personaje gane puntos. ¡No eres importante, no eres nadie!

–¡Que te jodan!

–¡Que te jodan a ti! Dios, esto es insoportable, es como si viviese con una de las gemelas Olsen cuando está de rehabilitación…

Una taza, y no cualquiera sino Mi Taza, la que pone “Jerry García Is God”, sale volando directa a mi cabeza. La esquivo y estalla en mil pedazos condenados al olvido junto a una esquina del salón. Me levanto y camino con decisión hacia la puerta. Tengo que ir al bar. Xoxanna trata de detenerme, se arrepiente del arrebato y su gesto se vuelve conciliador, suplicante. “Lo siento, lo siento, espera, lo siento“, dice. Pero no me sirve. Ni sus palabras ni su rostro enlagrimado me dicen nada. Se lamenta. Hay algo que no me quiere decir y ese algo nos está jodiendo como pareja.

Me acompaña hasta la puerta intentando detenerme con una red de tímidos abrazos, pero me zafo de ella. Cuando estoy en el umbral me doy la vuelta y no soy yo, sino mis celos y mi paranoia quienes hablan.

–¿Sabes qué es lo peor de todo? Que has conseguido que me dé igual lo que te pase. Llevas semanas yendo a unas clases de interpretación de las que no me has contado ni el más mínimo detalle; llegas a casa a las tantas, destrozada, triste, no cenas, te tumbas en la cama y te quedas dormida con la ropa puesta; me evitas, me escondes algo… Antes me preocupabas, me mataba la posibilidad de que te estuvieran tratando mal o de que fueran demasiado duros contigo. También pensé que te estabas tirando al sociópata del Actor Perfecto. Joder… en la semana más dura de mi paranoia toqué fondo creyendo que habías caído en una red de prostitución –el desdén de mi risa le abre una falla en el pecho–. Pero ahora me da igual. Todo me da igual.

Sus ojos son dos canicas húmedas con las que no me apetece jugar. Espero unos segundos a que me diga algo; silencio. Me doy la vuelta.

–¿Te da igual esto también? –pregunta Xoxanna con temblor a mi nuca. Me vuelvo. Me muestra la pantalla iluminada de su móvil con lo que parecen cientos de mensajes entrantes. Yo estoy muy cansado. Lo único que quiero es rendirme en la barra del bar y beber hasta vomitar. Quiero castigarme con la dulce esperanza de que todo se puede olvidar mirando el fondo de un vaso. Es entonces cuando cometo un error y contesto que sí, que me da igual eso y todo lo demás, que me importa un puto huevo los numerosos mensajes intimidatorios que lleva recibiendo desde hace semanas, que la insultan, la humillan, la acosan e incluso la llegan a amenazar de muerte. En realidad yo sólo veo un móvil sujetado por una persona que me oculta algo. No me paro a pensar qué significa esa luminosa pantalla que tiembla pidiendo ayuda.

Cuando regresé, horas después, Xoxanna estaba dormida. Durmió todo el día siguiente sin apenas moverse, inconsciente. Se había tomado cuatro lexatines con una botella de vino. Cada dos horas le tomaba el pulso y comprobaba su respiración, pensando si en el fondo esto era un descanso  para los dos o si acaso, todo seguía igual.

Me tumbé a su lado y la abracé. Su tacto era como el de una almohada vieja.

Continuará…

Créditos de cierre de la serie El Día en que Conocí Twitter.

 

AsierT. (Twitter: @asier_triguero)

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Échame la culpa de mis relatos. Ah, y de la serie literaria "El Día en que Conocí Twitter. Sígueme por aquí, y si lo haces por la calle, invítame a una caña.

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Asier Triguero
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1 year 5 months ago

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Comtessa de Dia
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1 year 5 months ago

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Pablo Rompe
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Asier Triguero
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1 year 5 months ago

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