Vómito II

Vómito II

Escrito por Black Stone Vanilla el 14 marzo, 2016

Black Stone Vanilla

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El problema de la ingenuidad es que sólo pesa cuando la dejas caer de tus manos. Te sientes ligero y el camino se hace fácil con la venda ajustada a tus ojos hasta que tropiezas.
Sólo dejas de ser ciego cuando te ha cegado la luz.
He escuchado con demasiada frecuencia un “debí hacerte saber que me importabas” cuando ya todo había dejado de importar. Nadie pasa página con un “lo siento” que llega tarde. Nadie necesita la culpa de otro para aliviar la suya. Las historias no acaban con conversaciones a medias y yo jamás estaré dispuesta a irme sin haber dicho todo lo que quería decir.

Me has dejado con el corazón en la boca. Qué hijo de puta. 

A mí hoy, por ejemplo, me gustaría pensar que en el fondo eres una gran persona. Que sólo tienes problemas de empatía y no entiendes de daños colaterales. Pero me he hecho mayor por culpa de gente como tú y ya no sé si puedo convencerme de eso y probablemente a estas alturas haya dejado de importarme.

Soy todas las cicatrices que no me besaste porque ya pude hacerlo yo.
Soy todas las noches que ya no te quise.
Todas las noches que cambié quererte por quererme
cuando hiciste que ambas cosas,
a la vez,
fueran incompatibles.
Soy la de siempre
sólo que ahora mis ojos brillan algo menos y se detienen mucho más.
La cautela se ha incrustado entre mis costillas. Me tiemblan los labios si me rozan con cariño. Y el miedo me besa la boca cuando empiezo a creerme un “no voy a hacerte daño”.
Sólo cambiaron las cosas que rompiste.
Y yo tuve que aprender a andar descalza sobre cristales rotos. Y ya ningún “lo siento” de esos que llegan tarde me importó.

Pero en el fondo, si me abres la puta caja torácica,
fumigas por lo de las mariposas
y lames el alquitrán,
en el fondo, sigo siendo yo.
La auto-mentirosa. La zorra envuelta en humo. La cobarde con la cabeza alta.
La desesperada desesperación de olvidar cómo llorar.
La esperanza escondida entre suspiros.

Soy más rabia que perro y tú,
tú nunca fuiste el amo.

Y todo lo que soy
lo fui antes y después de ti.
Y ni ahora ni en aquel entonces existía otra verdad,
aunque ninguno de los dos se había dado cuenta.

Y es que verás,
hace mucho tiempo que por tu herida, cariño,
he dejado de darte las gracias.

Black Stone Vanilla

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El mar me enseñó que a veces es necesario sentirse océano. Salto descalza en los charcos. La boca me sabe a tinta y sangre.

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Comentarios

1 Comment en "Vómito II"

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1 year 6 months ago

Que rotos estamos, y que bien devuelves los golpes a toque de teclado.

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