ArtglOH! – Donde hay agravios no hay celos

ArtglOH! – Donde hay agravios no hay celos

Escrito por Gloria Montenegro el 16 marzo, 2015

Gloria Montenegro

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Exspectata una semana más a ArtglOH!

Por mucho que programemos las cosas, queridos lectores, éstas no siempre ocurren como una se lo espera y (¡benditas casualidades!) la vida me depara momentos que igual no llegué a pensar que ocurrirían jamás o, al menos, no en estos tiempos.

Sientiéndolo mucho, hoy no os voy a hablar de lo que os venía anunciando la semana pasada. Baltasar y Franco tendrán que esperar un poco más, pero prometo que el episodio de hoy merece ser leído hasta el último caracter.

Y es que este fin de semana he ido a ver la obra de la Compañía Nacional de Teatro Clásico Donde hay agravios no hay celos. Una comedia de Francisco de Rojas Zorrilla escrita en el siglo XVII y que, a pesar de ser inspiración para otros autores europeos, fue casi olvidada de nuestro patrimonio teatral. Pero gracias a Helena Pimenta, el equipo técnico y el elenco de esta producción, hoy  la podemos disfrutar en nuestros teatros nacionales.

Una comedia donde «el agravio quita la posibilidad de sentir celos

porque la frustración y la amargura que provoca elimina toda oportunidad de volcarse

en el amor», como bien dice Fernando Sansegundo, autor de la versión e intérprete de Don Fernando en la obra. Ésta comienza con el intercambio de roles entre un amo y su criado para que el primero pueda comprobar si el hombre que baja por el balcón de su amada… y hasta aquí puedo escribir, queridos lectores, prefiero dejar la frase a medias y que os entre el “gusanillo” de ir a verla.

Pero para incitar más a deleitaros con esta obra, hoy tengo una entrevista especial. Los actores Rafa Castejón y Jesús Noguero, junto con el músico Vadim Yukhnévich, han respondido a mis preguntas.

 

En primer lugar, quiero daros las gracias por vuestra colaboración y disposición. Sin más preámbulos os pregunto: ¿por qué decidisteis participar en esta obra? ¿Qué fue lo que os atrajo de ella?

Jesus Noguero: Decidí participar en esta obra porque me llamaron (risas). Y la verdad es que estar en la Compañía de Teatro está muy bien. Lo que me atrajo de la función fue que era una comedia, la pelea de espadas, y que la propia obra en sí daba para aprender y descubrir muchas cosas. En mi caso particular, una cierta ortodoxia en cuanto a decir el verso, un entrenamiento exhaustivo en ese sentido. Más allá de las particularidades propias de la historia de la obra, lo que se cuenta de Zorrilla, y la propia función que tiene una arquitectura muy interesante.

Rafa Castejón: Desde que asumió la dirección Helena Pimenta, que me llamó para su primer montaje, La vida es sueño, me fue llamando montaje tras montaje. No hay una compañía fija pero ella está contando con un número de actores de su confianza y es bueno para todas las partes, para la suya y para la mía. Todo lo que me ha ofrecido hasta ahora a mí  me interesaba, los textos, los personajes. Y, lo que decía Jesús, el estar en la Compañía Nacional de Teatro Clásico es un signo de garantía y de que se busca la excelencia en todos los sentidos del hecho teatral. Ahí seguimos y ahí vamos a continuar porque nos ha vuelto a ofrecer el siguiente montaje que también nos interesa y hemos llegado a un acuerdo. Estamos con Helena y nos sentimos partícipes de este proyecto suyo, lo hemos hecho nuestro y estamos trabajando para que estos textos se hagan lo mejor posible y para continuar con esta labor que tiene la compañía desde hace 25 años.

Vadim Yukhnévich: Mi participación también fue un poco casual, porque fue una propuesta a través de un correo que me escribieron para participar en una obra que tampoco tenía muy claro cuál era. Pero después la leí y me preguntaron si tenía disponibilidad para participar y tuve que hacer una prueba. Me metí de lleno y también fue una propuesta de las más importantes de mi carrera hasta ahora. Siempre me ha gustado trabajar en el teatro y fue como un rayo de luz para mí.

Para los actores: ¿cómo construís el personaje y qué hacéis para meteros en él antes de entrar en escena?

Rafa: ¿Cuántas horas tienes?

(risas)

Jesús: La construcción del personaje, en este caso, adquiere por la importancia del texto y la palabra que tiene una dificultad añadida a otros personajes que pueden ser más realistas, por memorizar esas palabras. En este proceso también hay un ejercicio de desentrañar el sentido de lo que estás diciendo y por consiguiente analizar el deseo y las motivaciones del personaje. Pero, en este caso, ciertamente es la palabra que tiene un peso tan grande que el propio proceso de apropiarse de los textos hace que vayan implícitas muchas otras cosas. Quizá en otros casos puedas empezar por otros sitios o haciendo otro tipo de ejercicio, sin embargo, la palabra creo que organiza mucho lo que es la propia construcción del personaje, para que más allá de lo que es el ensayo y las premisas de dirección explores ciertos extremos formales o cuestiones como la expresión o la acción. Casi diría que hay una base muy grande organizada por este tema.

Antes de la obra nos repasamos las coreografías de las espadas, cada uno hace su calentamiento físico y vocal, repasas el texto… y un poco esto te va colocando para salir a escena. Te vas vistiendo, pruebas por aquí una cosita, por allí otra, un pasito de baile… Toqueteándolo todo.

Rafa: Cada maestrillo tiene su librillo. Pero creo que lo que decía Jesús de enfrentarse a estos personajes… yo creo que se construyen más o menos igual que si hicieras otro tipo de teatro. Aunque es verdad que estas palabras, estos versos o estas expresiones no son fáciles, hay que desentrañarlas mucho más que si estás haciendo otro tipo de teatro porque hay muchas palabras que ya no se usan, que la gente no reconoce. Siempre para estos textos hay que tener a mano el diccionario para tú también saber qué estás diciendo. Pero luego los conflictos, el carácter del personaje… todo eso ya se trabaja como se puede trabajar con otro personaje. Una cosa que decía Luis Llovet era que lo importante era leer la obra y no leerse, y eso es como una base para mí. Antes de la función, lo mismo. Calentar el instrumento, en nuestro caso nuestro cuerpo, nuestra voz, calentarlo, ver cómo está ese día, afinarlo, repasar textos y coreografías, movimientos… También influye mucho si el espacio es nuevo, si el teatro es más grande o menos grande… esas cosas.

Donde hay agravios no hay celos se estrenó en el Festival de Almagro en julio, pero ya llevabais desde abril ensayándola. ¿No os resulta agotador tener que repetir el mismo papel durante tanto tiempo?

Rafa: Es nuestro trabajo, ¿no? Es ley de vida. Repetir, repetir, repetir, y que cada vez que lo digas parezca que es  la primera vez que lo dices o la primera vez que escuchas el texto de tu compañero y sin embargo lo has escuchado trescientas o cuatrocientas veces, pero en eso consiste nuestro trabajo, en hacerlo como si fuera por primera vez.

Jesús: Cuando estás en temporada en un teatro, todos los días, yo ahí sí que puedo percibir que hay algún momento en el que pienses «joder, hoy otra vez». Pero a mí me parece que, en general, la repetición casi siempre lo que hace es mejorar la función y capacitarte más para desprenderte de ciertos asideros más técnicos, y te permite volar más lejos. A mí me parece casi una virtud el poder hacerla muchas veces para que alcance su máximo esplendor. Me acuerdo de la primera función que hicimos en Almagro y de eso a lo que estamos haciendo ahora hay diferencia en la calidad, sobre todo, bastante notable.

¿Y como músico?

Vadim: Como músico creo que nos cuesta un poco más tanta cantidad de funciones, porque en los programas musicales lo que suele haber es más montajes. Cuando estás muy seguro hay peligro de exceso de confianza, casi todo tu cuerpo va haciendo solo su trabajo pero a mí no me gusta que el cuerpo vaya solo, me gusta controlar y estar con los los actores y con la función, buscando la frescura. Me muevo menos corporalmente y el estar casi dos horas delante y teniendo esos huecos de silencio y saber lo que va a pasar… siempre hay que tener una frescura. Cuando estuvimos en Madrid tuve un par de funciones críticas, no llegue a fallar, pero notaba como se me iba de las manos, sin embargo a partir de ahí no me volvió a pasar. Pero además me hacía falta un espectáculo tan profundo a nivel de exigencia y de perfección. Para mí, desde estos últimos años, este proyecto me hizo una limpieza de hábitos, ya que con otros grupos no tenía el privilegio de poder ensayarlo tanto y hacer el show perfectamente bien.

¿Cómo os memorizáis textos tan extensos en verso?

Rafa: Estudiando mucho. Codos, codos y codos. Solemos tener el texto un mes antes de ensayar, aunque luego haya pequeños cambios en los ensayos. No es más que leer la obra muchas veces y repasarlo… El verso tiene algo que, para los que tenemos algo de sentido musical, es sencillo dentro de la dificultad. Pero bueno: codos, codos y codos.

Jesús: Repetir, repetir, repetir… y, en ese intento de memorizar, la búsqueda de sentido hace que la cosa también se vaya fijando y memorizando.

¿Qué se os pasa por la cabeza cuando os quedáis en blanco y cómo resolvéis esa situación?

(Risas)

Jesús: Cuando te quedas en blanco no pasa nada por la cabeza. Pero en las tripas y en el estómago sí. Se abre un abismo… El tiempo se sobredimensiona… y eso, una sensación angustiosa.

Rafa: A veces la cabeza es sabia y de repente te viene otra palabra que igual tiene las mismas sílabas y la misma rima y, mira, la has ‘colao’, y otras veces no (risas). A mí, con el teatro en verso es lo que más me asusta, porque en otro tipo de teatro improvisas, pero aquí es más complicado.

En la comedia intentáis, mediante vuestras actuaciones, hacer reír a la gente. ¿Cómo evitáis reíros los unos de los otros cuando estáis en escena?

Jesús: Eso es algo que se gasta en los ensayos. Aunque la primera vez que tu compañero reacciona de una determinada manera te descojonas de lo que está pasando ¡y tan legítimamente! Y es bueno que eso ocurra, pero como te tienes que aplicar el punto de vista de tu personaje y probablemente a éste no le hace ni puta gracia lo que le pasa al otro, pues bueno, ahí encuentras tu cauce para poner la atención donde la tienes que poner.

¿Nos podríais contar alguna anécdota de esta producción?

Jesús: Hay una anécdota muy bonita que contaba Fernando de un chaval de nueve años que vino a ver la función. Éste le dijo a Fernando: ¿cómo es posible que yo haya entendido todo si estabais hablando en otro idioma? El chico dio detalles muy precisos de lo que había sucedido. Fue una cosa muy bonita la verdad.

Y, última pregunta, ¿qué le diríais a la gente para que viniese a ver vuestra obra?

Jesús: Que es una obra divertida, que nuestros clásicos  son muy divertidos.

Rafa: Es nuestro patrimonio y yo creo que la gente lo tiene que conocer; y conocer a estos autores y al teatro que se hacía hace 500 años pero aún sigue vigente en muchas cosas.

Vadim: Yo invitaría a todos porque es una obra para un público de todas las edades. Es una obra muy musical y que tal como está concebida y realizada tiene unos puntos de intimación de la estructura musical… Y yo, que soy un observador constante de la función, no me cansa y me divierte siempre. Aparte, viendo más de cerca de cómo reacciona la gente, te llena el ver que la gente pasa un momento agradable. Creo que es una de las obras donde poder revalorizar algunos conceptos de la vida y aprender.

Y, para terminar, quiero que me digáis lo primero que se os pase por la cabeza cuando  os diga estas palabras:

¡ORUJO!

(Risas)

Canción:

Jesús: Música

Vadim: Lloroncita

Rafa: Alegría

Libro:

Jesús: Texto

Vadim: Diarios de Tarskovky

Rafa: Libertad

Película:

Jesús: Her

Vadim: El espejo

Rafa: Arte

Y por último, un lugar:

Rafa: Mi casa

Jesús: Los fiordos (que no los he visto, pero me los han recomendado)

Vadim: Valladolid

Muchísimas gracias, una vez más, por vuestro tiempo. Espero que la obra Donde hay agravios no hay celos triunfe y os veamos interpretarla durante mucho tiempo.

En cuanto a vosotros, queridos lectores, sólo me queda deciros que si no han entrado ganas de verla, mirad el vídeo a continuación y disfrutad.

Tenga fin el texto y, con éste, mi despedida hasta la semana que viene, aquí, en ArtglOH!

Te videre proxima septimana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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2 Comentarios en "ArtglOH! – Donde hay agravios no hay celos"

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Antonio J. Pérez en Facebook
Invitado
2 years 5 months ago

¡Gran trabajo Gloria!

Gloria Montenegro en Facebook
Invitado
2 years 5 months ago

Muchas gracias, Antonio 🙂

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