Relato 2

Relato 2

Escrito por hitoito el 5 diciembre, 2014

hitoito

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A veces me despierto por las noches sudando después de haber tenido una pesadilla, y la verdad no es agradable eso de sudar. Todo el tiempo tengo que recuperar las sales minerales que he perdido, y eso me frustra. Es así, no puedo concebir la idea de perder algo tan mío como son mis queridas sales minerales.

Debería hacer algo. No estoy bien cuando las pierdo. Me siento algo vacío, desprotegido, incompleto; como a ese puzzle que le falta la pieza que lo completa o a la novena sinfonía de Beethoven.

Sí, lo sé, pensaréis: «Este tipo tiene un problema muy gordo. Realmente debería ir a un especialista y hacérselo mirar». Definitivamente, me importa una mierda lo que penséis o dejéis de pensar de mí. Yo tengo una determinación, y la voy a llevar a cabo. Nadie me va a apartar de la idea que llevo tantas noches maquinando, nadie podrá hacerme cambiar mis directrices.

Está decidido y será hoy, esta noche. Sí, para qué esperar más. Debo hacerlo esta noche y poner fin a ese problema que me produce tanta ansiedad, tanto desasosiego. Debo cortar de raíz el problema, y para eso me he comprado un remedio milagroso. El chico que me lo vendió, un chino de ojos saltones y sonrisa torcida, me dijo que era realmente efectivo y que, de una vez por todas, acabaría con mi problema. Tan sólo me costó unos pavos y, si realmente funciona, habrá valido la pena, ¿verdad?

Quizá me haya timado. Ahora está muy de moda reírse de las personas necesitadas como yo y así, ya de paso, por qué no, hacer negocio con ellos.

Y a lo mejor, es defectuoso y se rompe. Y yo no quiero quedarme a medias. Quiero realmente solucionar el inquietante y molesto problema de sudar. No quiero seguir sudando, ¡no!

Pensaréis que soy un triste, un imbécil, un cobarde… Pero no, no lo soy.
Soy una persona que realmente sabe lo que quiere. Y yo quiero, exactamente, no volver a perder líquidos ni sales minerales. No quiero perder mi agua, ya que tan sólo somos un setenta y dos por ciento de agua, y si sudamos ¿qué perdemos?, ¿la cuarta parte? Eso es mucho para mí, demasiado.

Bueno… voy a usar el ingenio milagroso…
El tipo me dijo que para conseguir el efecto deseado, fijara una medida exacta a mis necesidades, y que la colocara en algún lugar resistente; como para resistir todo el peso de mi cuerpo y, luego, también me dijo que al principio sentiría una opresión, sobre todo en la garganta, pero que finalmente dejaría de sentirlo cuando hubiesen pasado unos minutos.

Parece fácil…
Creo que me colgaré de esa viga.

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Soy el que escribe en la sombra. El sombrío ser que derrama la tinta sobre el papel mientras todos y todas dormís. El que se oculta tras las palabras con el objetivo de desaparecer con ellas. La vaga y lejana música que suena desde un piano desvencijado por el paso de los años. El encanto de un libro polvoriento que descansa abandonado en algún recóndito estante de una biblioteca desolada.

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5 Comentarios en "Relato 2"

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2 years 9 months ago

Gran descubrimiento. Mi enhorabuena, me ha encantado. Queremos más. 🙂

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2 years 9 months ago

Me encantan los tres relatos que llevas, me lo paso genial leyéndote, siempre me acabas sorprendiendo y eso es díficil en mi, enhorabuena y sigue así! Seguiré atento a tus textos!

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