Mi puta inspiración

Mi puta inspiración

Escrito por Rebeka V. el 4 septiembre, 2014

Rebeka V.

40 publicaciones

Mira, hay algo que se me clava entre ceja y pestaña.
Deseos que ya no caen, no se cumplen, ni siquiera estrellas fugaces que pasan.
Me han dicho que vas por ahí soñando, con una sonrisa de daño a labio,
con promesas en la entrepierna y con tonos grises en el corazón.
Que pasas por las calles silbando, que llevas a tu espalda todo el pasado que has roto en un arrebato
y sus cristales aún son heridas que se clavan en tus párpados.
De ahí, que toda ilusión quede marchita,

que la raíz de tu flor ya no se alimente de savia,
ni agua, ni abono para florecer todo ese amor de hoja caduca.
Y aun así le cantas a la vida cada atardecer mientras ves aparecer
una cara de la luna por el cielo violeta,

que es la paleta perdida de ese pintor frustrado que nunca
encontró musa, ni lienzo bonito que pintar.
Y yo, mientras, te observo con una sonrisa de medio lado,
escribiendo en un cuaderno lo que intuyo en tus ojos,
me doy cuenta de que eres todo un pecado, más manzana

prohibida que de costumbre, eres el beso desperdiciado en una copa de alcohol barato,
un desaprovechado piropo al borde del suicidio a lo pies de una cama.
Y yo, la poetisa desquiciada que no encuentra verso para tatuarse la piel,
el poema mal escrito que ya no sé recomponer, la actriz sin premio, encasillada en el fracaso.
La que siempre quiso ser poema y se conformó con ser la que le escribe sólo a sus labios.

La fiera indomable que se amansa con tus caricias, la mujer sin demasiado amor, pero llevo el alma por camisa.
A veces cielo, a veces suelo, a veces trepo por tu pelo y me quemo con la yema de tus dedos.
Te podría besar a poemas, incluso follar si me lo pides, pero me conformo con hacerte volar
y que gimas entre coma y punto de estas letras en declive.

Me voy ahogando contigo cuando me mojan tus lágrimas,
me voy quemando contigo y Lucifer me ha puesto alas.

Quien le dice «¡para!» a las personas que necesitan la velocidad
para hacer latir un corazón a punta de navaja.

Quien me dice «¡frena!» cuando me follas con miradas.

Quien me ata las manos, para que no pueda palpar lo que mis ojos no ven
y pueda ir a tientas, porque tú me tienes con ganas de querer y sin darte
cuenta me haces poema.

Me gusta leer entre líneas, y pliegues y bocas y comisuras
y odios y dramas.

Me gusta leer lo que me dicen tus pupilas cuando en el pecho
se me clavan.

Me gusta ser el viento entre el desierto que refresca tus ganas
por arrancarme la ropa.

Pero como sólo soy una chica inquieta y adictiva que se mete
en los lugares menos apropiados para buscar una salida…

Me voy a beber esta copa de tristeza que a mí es lo que me
cura las heridas.

Ya tendré un tiempo muerto para quemarme las alas del desamor
por tanto tiempo perdido.

Para subir por encima del sol y abrasarte a besos prohibidos.

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Rebeka V.

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Escritora y soñadora en mis ratos libres.

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Comentarios

1 Comment en "Mi puta inspiración"

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3 years 1 month ago

Intenso. No quema, abrasa. Bravo.

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