Redención

Redención

Escrito por Paco el 20 diciembre, 2013

Paco

23 publicaciones

REDENCIÓN
 
Había una vez un padre que paseaba con su hijo pequeño por el parque. El niño tenía 4 meses y estaba cómodamente tumbado en su carricoche, observando con gran interés  todo lo que le rodeaba. El bebé, al ser tan pequeño, era muy ingenuo y no sabía nada de la vida, por eso no se extrañó mucho cuando los  pájaros se revelaron contra la humanidad y aniquilaron al 99% de la población mundial.

Su papá había muerto cuando un colibrí se introdujo por su fosa nasal y desgarro todos sus órganos internos, así que el bebé había quedado solo en su carricoche mientras la guerra entre los humanos y los pájaros comenzaba. Como era un niño tan pequeño, no comprendió qué eran las grandes explosiones que se oían a lo lejos, ya que la humanidad, en un desesperado intento de acabar con los pájaros, había recurrido a armas nucleares. Sin embargo, eso no causó mucho efecto, ya que los pájaros, utilizando avanzadas técnicas simbióticas, habían asimilado la radiación y habían entrado en un proceso llamado “La Comunión” con la tecnología humana, convirtiéndose en seres biomecánicos.

En los sesenta y dos minutos que duró la guerra contra los humanos, el bebé comprendió de manera inconsciente, que el proceso llamado “La Comunión” había podido darse debido a un patrón genético recurrente en los pájaros, que había permanecido latente hasta ese momento, y por el cual, los cromosomas de los pájaros podían asimilar la base estructural del “Growen”, un elemento presente en toda tecnología humana y totalmente desconocido. Mientras el bebé se percató de ello, se hizo caca.

Al cabo de un rato, los gritos cesaron y toda la humanidad fue exterminada. El bebé que se encontraba en el carricoche era el único ser humano vivo del planeta. Unos minutos después, unos cuantos “Kardiak” (que era como se designaban en el idioma de los pájaros a las unidades de reconocimiento y eliminación de objetivos mancos) encontraron el carricoche y el niño en su interior. Tras considerar profundamente el acabar con el bebé, la conciencia colectiva que conectaba todas las mentes de los pájaros, decidió llevar al niño en presencia de “El doliente”, la unidad central híbrida que era del que manaba esa conciencia colectiva. Así que los Kardiak cogieron al niño y lo llevaron a La Casa Blanca, el lugar donde los pájaros habían instalado su hogar.

Todo el sitio estaba cubierto de pájaros que volaban de un lugar a otro, millones de aves que surcaban los cielos y que emitían agudos chirridos debido a sus partes mecánicas e hidráulicas. La Casa Blanca estaba completamente trasformada. Enormes estatuas de toda clase de pájaros estaban esparcidas por los jardines, y lo más grotesco era que el edificio había sido completamente pintado con sangre de humanos. Antes de entrar en él, el bebé pudo ver cómo los pájaros estaban haciendo experimentos con otras especies animales, instalándoles alas mecánicas y doblegando su mente con profundas técnicas de hipnosis. Pudo ver a un caballo en pleno proceso de ensamblaje de las alas, a una jirafa, a una ballena y a varias moscas.

Una vez dentro, los pájaros llevaron al bebé a una enorme sala, en donde grandes cuadros colgados de las paredes exhibían a los grandes presidentes de Estados Unidos con cara de pájaro. Dejaron al niño sobre el suelo y una figura emergió de la oscuridad. Era El doliente, un enorme trozo de mármol cubierto de cables y partes electrónicas. Se acercó al niño lentamente y le contempló directamente a los ojos.

  • La era de los humanos ha terminado. La era del mármol… ¡ACABA DE COMENZAR!

Todos los pájaros de la sala comenzaron a graznar en voz alta, hasta que el mármol hizo un gesto con su cuerpo y todos volvieron a guardar silencio. El doliente comenzó a pasar su suave superficie sobre el rostro del bebé.
 

  • Gracias a ti, conseguiremos crear una raza superior. Que nos guíe y gobierne a todas las demás formas de vida. Así estaba escrito como mensaje secreto en la portada de todos los libros de Pesadillas. Así que comience el proceso.

 
Y diciendo esto, los pájaros llevaron al bebé a los laboratorios y comenzaron un formidable proceso por el que extrajeron su material genético y comenzó su clonación. Tras varios meses, los pájaros repoblaron la tierra de nuevo de humanos y permanecieron en el anonimato, contemplando cómo el mundo seguía adelante. El bebé, el ser humano original del que floreció la nueva progenie, creció toda su vida con una sensación de hormigueo en el húmero, y cuando cumplió los 34 años, se lanzó al mar con la intención de vivir entre los peces.

 

Publicaciones relacionadas

Paco

23 publicaciones

Si quieres conocerme llámame! Hablame por feisbuc o por donde sea que aqui es muy impersonal, no crees? Además, te prometo contarte la historia de mi perro Cucky, una desgarradora historia de traición, amor, rencores y reverberaciones. Pero bueno, para que no te vayas con las manos vacías te dire que mis chicles preferidos son los Bubalus y que odio que la gente piche mi glande con la punta de un compás. Un abrazo y si... yo a tí también.

Comparte esta publicación en

Comentarios

Be the First to Comment!

Recibir notificaciones de
avatar

wpDiscuz